Esta ventana muestra la Semana Santa de un pequeño pueblo cordobés de 6000 habitantes y que cuenta con 11 cofradías.
Todo dispuesto para el Miércoles Santo. Muy pendientes del tiempo, todo apuntaba a que sería una noche sin lluvia. La alegría de los más jóvenes, quizás incluso de los que por primera vez vestian la ropa de nazareno de esta antigua Hermandad.


La Hermandad preparada para realizar la Estación de Penitencia. Algo oscura y rara, quizás por el atípico horario, oscura noche, y es que cabe recordar de que esta Procesión conocida por la de los "Cuellos Sucios", salía siempre cuando los últimos rayos del sol aún penetran por las vidrieras de la "Catedral de la Campiña".



Y cuando el Señor Amarrado a la Columna hacía el saludo a su madre, la luna quiso acompañar con cuatro siete lágrimas que en forma de siete cuchillos hizo que el Señor abandonara la Plaza Mayor con destino al Templo que apenas una hora y media antes le había visto salir.



